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De la consagración de ‘Adolescence’ al recuerdo de la extinción: cuando la televisión deja huella

El poder de la pequeña pantalla para conmocionar y educar a la audiencia sigue intacto, un hecho que se ha puesto de manifiesto tanto en la reciente gala de los Critics Choice Awards de 2026 como al echar la vista atrás hacia uno de los finales más traumáticos de la historia de la televisión noventera. Mientras las nuevas producciones británicas arrasan en Santa Mónica, el legado de ficciones pasadas nos recuerda la responsabilidad de los creadores a la hora de abordar temáticas difíciles, ya sea un crimen adolescente o el cambio climático.

La noche triunfal del drama británico en Santa Mónica

Este domingo 4 de enero, el Barker Hangar de Santa Mónica, California, fue testigo del dominio absoluto de la producción británica Adolescence en las categorías de miniserie. Durante la ceremonia de los Critics Choice Awards 2026, el drama de Netflix se alzó con el galardón a Mejor Miniserie, confirmando su estatus tras haber ganado también el Emmy en 2025. Stephen Graham, guionista, productor y protagonista, subió al escenario acompañado por parte del elenco, incluidos Owen Cooper y Erin Doherty, para recoger el premio.

En un discurso emotivo, Graham, de 52 años, quiso destacar la igualdad que reinó en el set de rodaje. Recordando las enseñanzas de su madre, afirmó que “nunca estás por encima ni por debajo de nadie”, un espíritu que, según él, fue clave para el éxito de la producción. Graham no perdió la oportunidad de lanzar un mensaje a las familias que veían la gala desde casa, instándoles a abrazar a sus hijos, mientras bromeaba sobre ser la única persona a la que no reconocía en una sala repleta de estrellas.

Reconocimiento al talento interpretativo y competencia feroz

El éxito de Adolescence no se limitó al premio gordo. La serie se llevó una buena colección de trofeos individuales: Graham ganó como Mejor Actor en Miniserie por su papel de Eddie Miller; Owen Cooper, de tan solo 16 años, se llevó el de Mejor Actor de Reparto tras calificar su último año como un “torbellino”; y Erin Doherty completó el triplete interpretativo. La trama, que sigue a una familia británica cuyo hijo de 13 años es acusado del asesinato de una compañera de clase, se impuso a competidores de gran nivel.

Entre los nominados destacaban All Her Fault de Peacock, con un reparto estelar encabezado por Dakota Fanning y Sarah Snook; el drama histórico Chief of War con Jason Momoa; y Death by Lightning de Netflix, centrada en el asesinato del presidente Garfield. También figuraba Devil in Disguise: John Wayne Gacy, una cruda mirada a los crímenes del “Payaso Asesino”. Sin embargo, la crudeza y el realismo de Adolescence conquistaron a la crítica, demostrando que el público actual valora las narrativas que exploran los miedos parentales y sociales más profundos.

Un eco del pasado: el trauma tras las risas en ‘Dinosaurios’

Si bien series como Adolescence abordan el drama de frente, la historia de la televisión nos ha enseñado que los mensajes más duros a veces vienen envueltos en formatos aparentemente inofensivos. Es imposible hablar de finales impactantes sin rememorar el desenlace de Dinosaurios, aquella serie que muchos en España consumían en horario diurno y que en Estados Unidos compartía bloque de comedia con Cosas de casa. A pesar de ser recordada como una serie infantil, su final traumatizó a toda una generación al mostrar, literalmente, la extinción de la familia Sinclair.

Aprovechando que este verano se cumplen 24 años de su emisión, los creadores han roto su silencio en el portal Vulture para explicar por qué optaron por un cierre tan trágico. Michael Jacobs, uno de los artífices del proyecto, confesó que desde el principio discutieron la idea de que la domesticación de los dinosaurios sería su perdición. Dado que los humanos asociamos inevitablemente a estas criaturas con su desaparición, les pareció el final más coherente, aunque decidieron que la causa fuera un factor minúsculo: un escarabajo.

La metáfora medioambiental y la responsabilidad corporativa

En aquel fatídico último episodio, la familia esperaba la migración de unos escarabajos que nunca llegaban. La razón era la explotación desmedida del terreno por parte de la corporación WESAYSO, obsesionada con el beneficio económico a costa del medio ambiente. Al intentar solucionar el desajuste ecológico, los propios dinosaurios provocaban un invierno nuclear. Jacobs y su socio Bob Young buscaban una metáfora potente: la forma de vida más pequeña provocando el colapso total, un aviso de que los humanos podemos ser inconscientes de nuestro propio destino si no vigilamos nuestras acciones.

Esta narrativa resuena con fuerza en la actualidad, en tiempos donde el debate sobre el cambio climático está más vivo que nunca y figuras de poder, como Donald Trump, desestiman las advertencias científicas. Para una serie de perfil familiar, la decisión fue una genialidad narrativa que buscaba ser educativa. La intención era clara: que los jóvenes entendieran que la extinción es una posibilidad real y recordaran a sus padres la obligación de cuidar el mundo.

El legado de la televisión consciente

La escena final de Dinosaurios sigue poniendo los pelos de punta: el hombre del tiempo pronosticando oscuridad durante milenios mientras Earl Sinclair intentaba tranquilizar al pequeño Baby, asegurándole que no desaparecerían tras 150 millones de años en la Tierra. Earl mentía, consciente de que el final era inevitable mientras la nieve caía fuera de su casa.

Ya sea a través del drama judicial contemporáneo de Adolescence o mediante marionetas prehistóricas de los noventa, la televisión demuestra una y otra vez su capacidad para reflejar nuestros miedos y responsabilidades. Al final, el mensaje de Stephen Graham sobre el amor familiar y la advertencia de los Sinclair sobre el cuidado del planeta convergen en un mismo punto: la necesidad de proteger lo que más valoramos antes de que sea demasiado tarde.